Cualquier hongo con forma de sombrero sostenido por un tallo encuentra en muchas partes de Teruel su hábitat para desarrollarse perfectamente. Y tal es así que se estiman entre 2.000 y 3.000 especies en todo el territorio Turolense e incluso algunas se denominan con una terminología autóctona. Así al níscalo se le llama fondo royo, a la colmenilla también se le conoce como morguela o murgona, y al robellón también se le denomina Ongorrés.
Teruel y Albarracín ofrecen un excelente mercado natural de abastos donde encontrar numerosas variedades de estos pequeños manjares.
Teruel es una región privilegiada en lo referente a la trufa, sobre todo las zonas del Prepirineo oriental de Huesca y la serranías del Maestrazgo, Gúdar y Javalambre. Los mercados de Graus, Mora de Rubielos y Morella son los que marcan el precio de la trufa a nivel nacional. La provincia turolense es la primera productora nacional en la que la actividad más intensa se registra en Maestrazgo, Sierra de Gúdar, Javalambre y zonas montañosas del Bajo Aragón y del Matarraña. Pero si nos trasladamos hacia tierras oscenses, las áreas truferas más reconocidas son la Ribagorza, Sobrarbe, Benabarre, Aínsa y, por supuesto, Graus con una supremacía absoluta.
